El pequeño comercio está agonizando por la pandemia y por la competencia con Amazon

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Los pequeños comercios buscan luchar contra la competencia de Amazon a golpe de eslogan. “Ama tu zona: compra en tu barrio y que el que te sonría sea tu vecino” es uno de los últimos eslóganes que hemos visto recorrer las redes sociales. Pero desde el principio de la pandemia, los comercios locales han utilizado diferentes campañas para potenciar las ventas.

En los meses de confinamiento, los negocios locales buscaron todo tipo de estrategias para seguir operando. El reparto a domicilio se convirtió en el aliado de más de un comercio, como de las tiendas de alimentación de barrio. Otros pequeños comercios decidieron utilizar sistemas de recepción de pedidos a través de aplicaciones como WhatsApp y facilitaron el pago por Bizum para evitar lo máximo el contacto social.

A pesar de la búsqueda de adaptación a un nuevo mundo más digital, el Instituto Nacional de Estadística publicó en un estudio que las ventas minoristas han caído un 7,1% durante 2020. El sector de la alimentación ha resistido a estas cifras con un aumento del 0,2%, pero el resto de negocios ha bajado un 10,9%. El INE también ha dado el dato de la desaparición de alrededor de 70.000 empresas con menos de 50 trabajadores en su mayoría.

Aunque el pequeño comercio es sinónimo de calidad, muchas personas prefieren hacer sus compras en las grandes plataformas como Amazon o AliExpress. El menor precio de algunos de los productos, la mayor variedad y la facilidad de realizar los pedidos sin moverse de casa son puntos a favor de estos gigantes. Sin embargo, acudir a los pequeños comercios significa apoyar a la economía local.

El comercio local también presenta ventajas en relación a las grandes marcas. Con una gran atención al cliente, un buen servicio o el cuidado máximo de los envíos a domicilios muestran que el pequeño comercio da un trato más humano al proceso de compra-venta.

Algunas tiendas locales han conseguido adaptarse a esta nueva forma de vivir, pero hay otras que aún siguen sin conseguir frutos. Existen armas para luchar contra los gigantes de Internet y adaptarse a esta época de semi-confinamiento. Una de las mejores formas de competir es en el mismo escenario, es decir, las pequeñas y medianas empresas deben abrir su propia web y promocionarse a través de las redes sociales. También existe la opción de participar en el mercado en línea de la provincia para tener así acceso a un mayor público.

La especialización de los pequeños comercios es un aspecto clave y característico. Por ejemplo, en los productos culturales siempre tendrán compradores fieles que prefieren ir a un local donde entienden y valoran su pasión, como la música o la literatura. La promoción en redes sociales es un aspecto fundamental para potenciar estos negocios.

Volviendo al tema de los eslóganes, muchos pequeños comercios llevan desde marzo de 2020 lanzando distintos mensajes para potenciar la compra en las tiendas de barrio. Una de las últimas frases más populares se ha visto en una pequeña frutería en Madrid, La Pera Limonera. Un cartel colocado en su puerta ha mostrado una reflexión para los clientes: “Cuando compras en un pequeño comercio no estás ayudando a que un ejecutivo se compre su tercer apartamento en la playa, ayudas a una niña a pagar sus clases de baile, a comprar su camiseta de fútbol y a papá y a mamá a traer comida a la mesa”.

Sin embargo, ayudar a los pequeños comercios también depende de los gobiernos locales y regionales. Muchos de ellos ya han lanzado diferentes proyectos a lo largo del año para potenciar la economía de barrio y otros buscan la posibilidad imponer una ‘tasa Amazon’ para que se fomente el consumo en los negocios locales.

Por lo tanto, en la adaptación digital y promoción en redes sociales es donde está el futuro de las pequeñas y medianas empresas.

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