Enseñanza

Vista la entrevista realizada por Luis Martínez en el Diario El Mundo  Ilker  Catak , director del film  “Sala de Profesores”, se muestra evidente la mezcla inconexa de conceptos en los que incurre el director, lo que en España se denomina “popularmente”, confundir las “churras con las merinas”.

El “comunismo de caviar” que, al parecer, invade y corre por las venas del Ilker Catak, le lleva a despreciar la libertad, afirmando,  de forma frívola y dictatorialmente, como es el comunismo, que “si se privatiza la enseñanza se acabó la democracia”, confundiendo dos conceptos que conviven libremente y pacíficamente en gran parte del mundo, gracias a la libertad de elección.

En esas partes del mundo, los gobernantes comunistas viven de lujo a costa del pueblo, tratando de alienar la mente de esos pueblos a favor de sus propios intereses.

Es el propio director, el que asocia, a través de su film, la inmigración a la delincuencia, sin que esta asociación exista más allá de mentes extremas diabólicas, cuando no enfermas y lo asocia partiendo de un solo ejemplo ficticio, por “peliculero”, generalizando, temerariamente, esa asimilación a toda la sociedad. No se puede ser demagogo. 

Su temeridad le lleva a negar la libertad de elección de educación y centro educativo.

Habría que decirle a Catak que las enseñanzas privada, concertada y pública defienden los mismos valores y principios , salvo que  alguna de ellas caiga “en manos  equivocadas”.( Marie Curie, Premio Nobel de Física y Premio Nobel de Química) 

Esta idea de que “si cae la enseñanza pública desaparece la democracia” pretende imponer su “verdad” a toda la sociedad. A eso se le llama “alienamiento mental”, propio del comunismo.

Al igual que el independentismo como idea no es terrorismo, sino hechos terroristas que cometen algunos independentistas, la inmigración en su concepción generalizada, no es delincuente, por mucho que insista el director del film en querer expresarlo así en su cinta. El inmigrante que comete un delito, no puede “contagiar” a la inmigración: Erróneo mensaje que temerariamente pretende lanzar Ilker Catak en “Sala de Profesores.”.

“El club de los poetas muertos” representa el claro ejemplo y “botón de muestra” de lo que tendría que ser en la realidad la buenísima relación y compenetración entre profesor y alumnos, para una completa formación y enseñanza, relación que tiene que ser promocionada por el profesor, si su vocación de entrega a la enseñanza así se lo permite y aunque sea yendo en contra de las estructuras y convencionalismos académicos.

Solo hay que “sentir” la enseñanza , “sentir” lo que se está haciendo y transmitirlo a los alumnos y el profesor vocacional , lo hace tanto en  la enseñanza pública, como en la privada.

El profesor , aparte de enseñar la disciplina en cuestión, tiene que formar al alumno. La enseñanza, la formación, va mucho más allá de la disciplina de que se trate. (Obra ”De vocación maestro”). 

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