histeria

En Psiquiatría y dentro de la Psiquiatría, el Psicoanálisis significó un antes y un después, fue descubierto por Sigmund Freud a través del tratamiento de la histeria femenina.

Era diagnosticada en el medievo en mujeres vírgenes, monjas y viudas, y solo en ocasiones, casadas.

Ya en la antigüedad griega fue descrita por Platón e Hipócrates. La propia palabra “histeria”, hysteria en griego, es el término o voz de la que procede el término o voz “útero”( ústera).

Galeno por su parte, ya adelantó en el siglo II d.C. que la histeria era una enfermedad motivada por la represión o privación sexual de mujeres pasionales.

Esta represión sexual de la mujer tuvo su origen en la cultura de la época en la que entraron en conflicto el sexo como reproducción y el sexo como satisfacción. El “modelo“ de mujer era la desapasionada que solo tendría sexo para reproducirse, de ahí la represión sexual femenina y todo lo concerniente al sexo y esa represión se solucionaba con masajes pélvicos y lavages pélvicos, practicados por los propios Médicos o Comadronas y, posteriormente con el avance de la técnica, con la utilización de artilugios mecánicos.

En el siglo XIX, al “cajón de la histeria“ fueron atribuidos todos los síntomas posibles, como el insomnio, espasmos musculares, irritabilidad, dolor de cabeza, convulsiones, parálisis, entre otros. La enferma resultaba ser problemática.

El resultado de todo esto llevó a la histeria.

Y en este contexto social y de la Ciencia Médica, Freud descubrió la existencia del inconsciente, cuyo análisis le llevó a descubrir que la histeria femenina es la consecuencia de un hecho traumático.

Freud junto con Brever, iniciaron el tratamiento del Psicoanálisis con la práctica del hipnotismo, pero había enfermos no hipnotizables y también había otros enfermos que rechazaban la propia idea de intentarlo aún siendo, en principio , aptos para ello y eso fue lo que le llevó a Freud a descubrir que se trataba, por parte del enfermo, de eludir la hipnosis para no traer al presente recuerdos reprimidos como traumas, que resultaban ser las causas de la enfermedad.

El diván, la presión en la frente y la inducción a hablar y recordar, en muchos casos con palabras inconexas, fue el inicio de recuperar por el paciente traumas del pasado que se escondían y se esconden en el inconsciente y que el paciente se resistía y se resiste a recordar y cuya resistencia el Psicoanálisis puede de vencer para la curación del enfermo.

Esta sintomatología, existente en el inconsciente, puede estar actuando durante el transcurso de la vida de la persona, sin corresponder a ninguna patología orgánica y sí, sin embargo, psicosomática y esta patología lleva a la persona a actitudes, comportamientos y padecimientos aparentemente inexplicables, con resultados lesivos para la propia enferma y los que la rodean.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *