Baterías de litio ¿un modelo sostenible?

litio

El llamado “combustible del futuro” es uno de los temas que ha ocupado alguna que otra página en múltiples medios de comunicación, pero aún así es un tema desconocido por la mayoría de la ciudadanía. 
Existen muchas teorías, conspiraciones y mentiras acerca de este mineral que está pisando fuerte, y que dice amenazar al petróleo.

El litio es un metal que constituye uno de los elementos más importantes para las grandes industrias. Entre ellas la electrónica y la automotriz. Desde hace ya algunos años se sospecha que su presencia puede hacer que el ‘querido’ petróleo deje de tener el primer puesto como combustibles. 

Pero ¿dónde podemos encontrarlo?¿Cómo va a ir imponiéndose en el mercado? ¿Hay suficiente litio para abastecer a la población? ¿Es la solución al cambio climático y la alternativa a la contaminación que produce el petróleo?

El litio se va a convertir en el nuevo petróleo, y de esto no hay duda. Este mineral silenciosamente se está convirtiendo en el combustible del futuro, debido principalmente a que es el componente de las baterías. Siendo las de más importancia la de los coches eléctricos.

No solo hablamos de mineral, sino de estrategia. El futuro que presenta hace que los países que contienen las reservas de este mineral puedan hacer negocio, explotarlo y hasta nacionalizarlas.

¿Dónde se encuentran las principales reservas de litio?

En primer lugar tenemos la famosa zona conocida como el “triangulo del litio” en América del Sur. Bolivia es el país que pose un tercio de todas las reservas de esta zona. Aún no ha podido desarrollar de la misma forma que sus países compañeros las reservas de litio. Factores técnicos, geográficos y sobre todo políticos son los que no le dejan al país del ‘Libertador Bolivar’. Argentina es el país con la 2º reserva más grande litio, exactamente 17 millones de toneladas. ¿Su problema? La inestabilidad económica que impide el desarrollo del país. Y por último, tenemos a Chile, con la mayor reserva minera de litio. En comparación con sus compañeros Bolivia y Argentina, Chile es el que menos reservas totales tiene pero es el que mejor ha sabido desarrollarlas y mejor industria de litio posee. 

Si viajamos a la parte norte del continente americano, encontramos que los Estados Unidos de América cuentan con 6,8 millones de toneladas de litio, sin embargo, una mínima producción.

Pero pese a que América del Sur tiene la mayor cantidad de reservas de litio, sin duda es Australia el país número 1 en producir este mineral

¿Es un elemento contaminante tanto como el petróleo?

Como se ha dicho anteriormente, el litio es importante y es el principal componente de las materias de los coches eléctricos, el futuro de la automoción. Sin embargo, los coches eléctricos no son tan ‘limpioscomo se ha dicho, ni son la solución a la emergencia climática en la que nos encontramos. 

El reciclaje o el almacenaje de las baterías está aumentando la atención tanto por particulares como por las instituciones. El litio tiene una gran importancia en la industria pero también en el medio ambiente. Sus residuos son altamente contaminantes, además de costosos.

La contaminación de estos residuos se origina de diversas formas. La principal y más dañina viene a causa de las emisiones que el material genera. Además, la polución puede llegar al agua, afectando a la flora y a la fauna marina y, en consecuencia, a nosotros mismos. 

El sector del automóvil es el más influyente. Según datos oficiales, en el 2025 el 90% de todo el mercado de baterías de litio será parte de la industria automovilística. El auge de los coches eléctricos impulsa más el desarrollo de las materias de litio y con ello la acumulación de residuos.

¿Cómo reciclar las baterías de litio?

Primero por separación de sus materiales: el plástico, el cobre o el aluminio. Los componentes de tipo químico se separan y se pueden clasificar, posteriormente se aprovechan para fabricar otros productos, entre ellos nuevas baterías. La cuestión es que no es posible aprovechar los materiales al 100%.

Según expertos del Instituto Helmholtz, para producir el litio necesario para crear una batería de 64 KWh es necesario unos 3.840 litros de agua, algo similar a 250 gramos de carnes o a 30 tazas de café. Sí que es cierto que el coche eléctrico tiene un ciclo de vida superior.

El problema para almacenar esas materias después de su uso es que es un proceso costoso, pesado y apenas se recupera el 50% de los componentes de las mismas. Además se emite una cantidad de CO2 de cantidades considerables

En definitiva, las baterías de coches eléctricos, lo que nos han vendido como la revolución del futuro, y como posible ayuda frente al cambio climático, resulta que tiene más que ver con beneficios económicos futuros que con el respeto medioambiental. Entonces ¿cuál es la solución? Los expertos apuestan por una reutilización de las baterías en vez de desecharlas o reciclarlas, y destinarlas a otros usos como sistemas de alimentación de emergencia, iluminación de campos fútbol, entre otros. 

No sabemos lo que vendrá en el futuro, por el momento se presenta como sustituto del petróleo. Conociendo las consecuencias que ha originado entre Estados la industria petrolera podemos hacernos una idea de lo que depara este mineral en auge. 


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